LEY DE CRAYNE
Todos los ordenadores esperan a la misma velocidad.
Mostrando entradas con la etiqueta Austria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Austria. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de julio de 2008

Funny games

DIRECTOR: Michael Haneke.
INTERPRETES: Naomi Watts, Tim Roth, Michael Pitt, Brady Corbet, Devon Gearhart, Boyd Gaines, Siobhan Fallon Hogan, Robert LuPone, Susanne Haneke, Linda Moran.
PRODUCCIÓN: EE.UU., Francia, Reino Unido, Alemania, Austria e Italia.
CALIFICACIÓN: No recomendada para menores de 7 años
DURACIÓN: 111 minutos

SINOPSIS: Las vacaciones comienzan con Ann, George y su hijo Georgie de camino a su casa de verano. Los vecinos, Fred y Eva, ya están allí. Se citan para jugar al golf la mañana siguiente. Es un día perfecto. Ann empieza a preparar la cena, mientras su marido y su hijo están ocupados con el barco de vela recién remozado. De repente, Ann se encuentra cara a cara con Peter, un joven educado e invitado de sus vecinos, que ha venido a pedir unos huevos porque a Eva se le han acabado. Ann está a punto de darle a Peter los huevos, pero tiene dudas. ¿Cómo ha entrado en su propiedad? Peter explica que hay un agujero en la valla, se lo enseñó Fred. Desde el principio las cosas parecen extrañas. Pronto estalla la violencia. “Funny games” es un remake de la película de mismo título dirigida por el propio Michael Haneke en 1997.

viernes, 14 de marzo de 2008

Los falsificadores

DIRECTOR: Stefan Ruzowitzky.
INTERPRETES: Karl Markovics, August Diehl, Devid Striesow, Martin Brambach, August Zirner, Marie Bäumer, Dolores Chaplin, Veit Stübner, Sebastian Urzendowsky, Andreas Schmidt, Tilo Prückner.
PRODUCCIÓN: Alemania y Austria.
CALIFICACIÓN: No recomendada para menores de 13 años
DURACIÓN: 98 minutos

SINOPSIS: Relata la verdadera historia de Salomon Sorowitsch, insigne falsificador y bohemio. Tras su confinamiento en un campo de concentración alemán en 1944, aceptó colaborar con los nazis en la mayor operación de falsificación de billetes de la historia, con la que se pretendía contribuir a la financiación de la guerra. Durante los últimos años del conflicto, cuando el Reich veía cercano su final, las autoridades decidieron imprimir sus propios billetes en las divisas de sus principales enemigos. Con aquel dinero falso pretendían anegar las economías de los países rivales y al tiempo llenar sus arcas, vacías por la guerra. En el campo de concentración de Sachsenhausen, dos barracones fueron aislados del resto de las instalaciones y del mundo exterior para ser transformados en perfectos talleres de falsificación. Así nació la denominada ‘Operación Bernhard’.